lunes, 19 de septiembre de 2011

Agosto y a gusto.


















Quería creer. Confiar. Sentir. Quería tantas cosas que me hicieran sentir tranquila, bien. Cambiarme de pellejo, y de cabecita. Sentirme especial aún para. Quería tener la esperanza de que al menos habría un comportamiento justo, y fiel.
Me volví a equivocar.
Pero al errar, una venda de cientos de capas se fueron soltando. De repente. Y se me saltaron las lágrimas. Fue una sensación triste, pero a la vez agradable. No sabría explicarlo. Se me pusieron los pelos de punta, y de mi, empezó a evaporarse una serie de metralla que parecía emparedada a mi alma. Y lo único que quedó en este metro sesenta de cuarenta y ocho kilos, es taaanta paz.
Porque fui constante, cabal y educada. Porque mi conciencia está tan plácida. Porque nunca engañé ni desmerecí. Porque traté de guardar, y evolucionar. Porque no intenté perjudicar.


Porque no hay nada que se me pueda reconvenir. En cambio, tengo una lista casi sin fin de idioteces no para reprocharlas, si no para que salga la mejor de mis sonrisas, y para haberme dado cuenta de la serie de "sin calificación humana" que me he querido rodear. No sentía odio, ni rabia, ni cariño, ni amor.


Dejé de sentir.








domingo, 18 de septiembre de 2011

"Supongo que podría estar bastante cabreado con lo que me pasó, pero cuesta seguir enfadado cuando hay tanta belleza en el mundo, a veces siento como si la contemplase toda a la vez; y me abruma. Mi corazón se hincha como un globo que está a punto de estallar, pero recuerdo que debo relajarme y no aferrarme demasiado a ella. Y entonces fluye a través de mi como la lluvia, y no siento otra cosa que gratitud por cada instante de mi insignificante vida. No tienen ni idea de lo que les hablo seguro, pero no se preocupen, algún día la tendrán."







viernes, 2 de septiembre de 2011

Historia contemporánea

El 80% de la gente joven, está eclipsada por la estética, el sexo y la fama. Invierten su valiosa quincena de vacaciones en ir a ver tias aceitosas y rellenas de plástico, con las que compartir cuatro frases intrascendentales. O a tios que salen en pantalla 4 horas porque el grosor de sus brazos supera la media del resto de los hombres, pero... mejor quédate con la cara mirando hacia la pared. Las redes sociales convierten a las personas en pecados capitales, y no disfrutan de una buena película porque no está en HD. La mayor ciencia exacta calcula que en 2020, el número de divorcios aumentará un 50% y cada vez es más dificil encontrar gente de mi quinta que no se drogue. Pero sigo con la esperanza de encontrar personas (a parte de mis grandes amigos) con las que pueda disfrutar de una coca cola tirada en cualquier parque.